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Martha Durán

Palabras: Mi primera niña, la princesita que me acompañaba al centro, que enseñe a hablar, a caminar y a escribir. Que bendición tan enorme para ti y que dicha para mí poder verte casar con un buen hombre. Les deseo toda la felicidad y el diálogo del mundo, que Dios sea el centro de su matrimonio y que la vida les regale muchos éxitos juntos. Los queremos mucho y cuentan con nosotros para lo que necesiten